PRESENTACIÓN

alex salaEsta web y el programa que contiene forman parte de un proyecto de aplicación del Programa de Competencia Social (PCS), que se inició en un instituto de Barcelona (IES El Castell – Esparreguera) en el año 2001. La intención inicial era destinar el proyecto al alumnado que presentaba riesgo de fracaso escolar o conductas problemáticas, pero pronto se vio que las estrategias y orientaciones que aporta el PCS son válidas y tienen sentido para todo tipo de alumnos.

El modelo de enseñanza inclusivo nos pide al profesorado, además de la transmisión de conocimientos, la integración social de los chicos y chicas y su formación como personas. Una demanda, promovida también por los poderes públicos, que atribuye a las instituciones educativas el rol de transmitir valores y de formar los ciudadanos y ciudadanas propios de una sociedad democrática y responsable.

Estas expectativas son difíciles de satisfacer puesto que no hay una forma reglada de enfocar la formación cívica, que por otro lado es muy compleja. A fin de cuentas, la plantilla de los centros de enseñanza está formada por especialistas de un área determinada, y no está establecido un proceso de formación paralelo que habilite al profesorado para el rol de educadores y educadoras. Tampoco está claro qué tipo de formación tendría que ser ésta, ni si en los institutos de ESO se dan las condiciones óptimas para ejercerla.

Uno de los puntos fuertes del Programa de Competencia Social es que descompone ese problema en otros más concretos. En lugar de plantearse la formación cívica en general, propone una intervención estructurada en distintos ámbitos:

Cada uno de ellos da lugar a unas pautas de observación y a unas actuaciones educativas distintas que se complementan mutuamente. El objetivo final es mejorar las aptitudes para la convivencia cívica del alumnado.

Además, las pautas de intervención que se proponen tienen una base teórica muy sólida, basada en pensadores contemporáneos como Howard Gardner, con su Teoría de las Inteligencias Múltiples, y Daniel Goleman, con sus estudios sobre la Inteligencia Emocional, entre otros. Ambos pensadores tienen en común una visión crítica del concepto tradicional de inteligencia.

He aplicado durante 6 años este sistema en créditos variables y sesiones de Tutoría y creo que los contenidos son muy necesarios y adecuados para alumnado de todo tipo. La mayoría de chicos y chicas con los que he trabajado han valorado positivamente estos aprendizajes, puesto que tienen mucho que ver con su vida cuotidiana.

No obstante, el sistema también tiene sus puntos débiles; uno de ellos es que no hay un procedimiento claro de evaluación. La formación cívica se manifiesta en conductas y éstas, aunque las observamos en el aula cada día, son difíciles de recoger y valorar de una forma pautada.

Una manera de evaluar las competencias sociales son los tests. Por ejemplo el test de Asertividad de Michelson. Existen formularios validados y contrastados sobre cada una de las competencias sociales, pero éstos son muy fáciles de “falsificar” si el alumno que los realiza se siente observado o evaluado. Los puede rellenar el profesorado a partir de sus observaciones, pero es complicado porque hay muchas preguntas, muchas conductas a observar y muchos adolescentes por aula.

Mi trabajo, pues, ha consistido en elaborar un Sistema de Autoevaluación de Competencias Sociales (SACS) que recoja un test reconocido y validado para cada ámbito del PCS, y lo ponga a disposición a través de esta web o de la Intranet de los centros. Las principales innovaciones que aporta el SACS son las siguientes:

El espacio web “eduquemos.com” acoge el programa y los resultados estadísticos que se obtuvieron durante el curso 06/07, con una participación de 396 usuarios/as de 1º a 4º de ESO.


Àlex Sala Paixau

Esparreguera, Octubre 2012